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Visita a los yacimientos arqueológicos de la zona

Texto: Vicente Martínez Castilblanques, secretario del Consejo de Cultura de Cortes de Pallás.

Visita del arqueólogo don David Quixal al horno ibero de Castilblanques, cerro de La Muralla y villa de Viñuelas

La tarde del viernes 18 de agosto de 2017, recibí la visita del arqueólogo David Quixal, profesor de arqueología de la Universidad de Valencia, junto con los investigadores Vanessa Albelda y Adrián Pérez y un grupo de estudiantes del grado de Historia de la misma universidad. Al grupo se unió Carmen Cárcel, arquitecta municipal de Cortes de Pallas.

El equipo del arqueólogo David Quixal ha estado realizando, durante la segunda quincena de julio, una primera campaña de excavación en el Pico de los Ajos de Yátova, y actualmente se encuentran excavando un horno metalúrgico en Sinarcas.

Empezamos la vista por el horno ibero de Castilblanques, donde se asombraron del estado de conservación en el que ha permanecido, y se mostró interesado en su prospección y estudio.

Se trata de un horno de doble cámara de combustión, típico del mundo ibérico. En la visita encontramos algunos fragmentos de cerámica bícroma que podrían datarse en torno al siglo V a.C., aunque se necesitaría un estudio más detenido para precisar la cronología.

Posteriormente nos dirigimos al cerro de La Muralla, empezando la visita por la acumulación de piedras de la torre. Seguimos el lienzo de la muralla hasta la vaguada donde se interrumpe, y continuamos por una zona en la que supongo que se asentaba el poblado. En esta, nos encontramos con unos pocos restos cerámicos, que el arqueólogo David Quixal catalogó como los restos de ánfora fenicia del sur peninsular, datable entre los siglos VII y VI a.C. También encontramos unos pocos restos muy toscos de cerámica indígena, imposibles de datar, aunque de apariencia antigua, y un pequeño pedazo de molino.

Ante la escasez de restos cerámicos, y la antigüedad de los encontrados, el arqueólogo David Quixal cree que era un poblado de principios de la edad de Hierro, que posteriormente fue abandonado.

La visita al asentamiento rural romano de Viñuelas también fue muy interesante. En el corte de la carretera se pueden observar a simple vista los restos de tégulas romanas, abundante cerámica ibera indeterminada y restos de muros del asentamiento. También hay restos de un muro con mortero que desconoce si es parte del asentamiento original o algún tipo de construcción posterior. No podemos determinar todavía, a falta de estudios más detallados, si este yacimiento alcanzaría el estatus de villa romana o si simplemente sería un asentamiento rural romano de menor entidad.

A las ocho y media dimos por concluida la visita, quedando para realizar otras en los abundantes yacimientos arqueológicos de la zona, y el arqueólogo David Quixal y su equipo regresaron a Sinarcas.