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Las 5 Baronías de Cortes de Pallás

EL ORIGEN DE PALLÁS

Pese a lo que la “interesada” Enciclopedia Catalana afirma, Cortes de Pallás no fue donada por Jaime I a Juan de Pallars en 1232. Pues no sería hasta el siglo XV cuando un Pallás aparece en ella.

El castillo y valle de Cortes se cita, desde el inicio de la baja Edad Media, vinculado a la fortaleza de Madrona (sobre el curso acantilado del río Júcar); lo mismo que la población de Millares y la propia Dos Aguas. Será con los tiempos modernos del siglo XVI cuando empecemos a ver todos estos lugares citados desgajándose territorialmente, como consecuencia de las nuevas parroquias o rectorías que se crean para el control y adoctrinamiento de los moriscos lugareños o cristianos nuevos.

Cortes será moneda de donación del propio rey a miembros extramatrimoniales (Pedro, hijo bastardo) de su propia familia; acabando en el Ducado de Gandía y en el Marquesado de Villena y desde estos últimos, por la estirpe Galvany, llegando a manos de Catalina de Villena; familia directa de la priora del convento de la Trinidad de Valencia Sor Isabel de Villena.

El testamento de Catalina de su propiedad sobre Cortes dará lugar a un secular pleito de herederos, en la que se sucederán sin descendencia final, varios títulos nobiliarios y que acabará, finalmente, dando la titularidad a la Seo de Valencia (Cortes de la Seo); a excepción de los molinos de sus preciado Chorrador, que deja como renta al convento de la Trinidad.

Un Pallás, antiguo arrendador de los pastos cortesanos que había hecho una compra -con pago inacabado- al primero de los herederos titulados que acababan sin descendencia, generará un largo proceso jurídico en el que las partes recurrirán al propio Rey y a la misma Santa Sede. Hasta que, finalmente, Felipe II determina a la familia Pallás como titular del señorío o baronía.

61-Foto Miguel Aparici - BARON DE CORTES - PASCUAL FRIGOLA AHIZ

62-Foto Miguel Aparici - ANGEL CON ARMAS DE LA BARONÍA

EL CORTES DE PALLÁS RENOVADO

Por cierto, en mal momento. Ya que la subsiguiente expulsión y rebelión de los moriscos en 1609, acarreará la ruina de la familia terrateniente; que tendrá que recibir un subsidio económico real. Además de que no poco les costará a los Pallás repoblar con cristianos viejos, en 1611, los predios desiertos.

El último de los Pallás (María Josefa Pallás y Vallebrera, nombre localizado por el Cronista local) pasará por matrimonio el apellido de la baronía a los Frígola; al casar con el barón alicantino de Finestrat. Motivo, quizás, por el que al enviudar erigió la actual iglesia parroquial; que ostenta en su única campana librada del destrozo de la Guerra Civil el escudo nobiliario grabado y la fecha de 1775. Obra coetánea, en siglo y estilo barroco, del anexo caserón de la baronía; aún con la base del escudo de armas en el dintel.

De los Frígola, que destacaron en el cuerpo de la nobleza valenciana, el más representativo es Pascual Frígola Ahíz; creador de la Batalla de Flores de la Feria de Julio de Valencia (en 1891), escritor de sainetes y gran cazador. Quien, tras visitar a la reina Isabel II en su temporal exilio de París, recibiría otro nuevo título: el de Barón de Ruaya (de una aldea despoblada de moriscos, con castillo, del término cortesano). Dos títulos, Cortes y Ruaya -este último, hoy vacante- que serán heredados por su primogénito; también llamado Pascual.

Don Pascual Frígola Ahíz estuvo casado, en segundas nupcias, con Ana María Paulín de la Peña (de la familia de los Condes de Ripalda); que -gran aficionada a la cultura- promovió en su residencia importantes veladas literarias. Y con motivo del apoyo a la reinstauración borbónica de este Barón de Cortes en la figura de Alfonso XII, mediante el pronunciamiento del general Martínez Campos en Sagunto, también vendrán a su persona los cargos de Director de la Gaceta de Madrid (futuro Boletín Oficial del Estado) y de Director de la Imprenta Nacional. Además de dos nuevos títulos alfonsinos: Baronía del Castillo de Chirel para su hijo Carlos y Baronía de Bugete para su hija Matilde.

EL BARÓN DE CORTES DE PALLÁS

En la actualidad el título de Barón de Cortes de Pallás lo ostenta D. Antonio Agudo de Carlos, residente en Madrid, y el de Barón de Bugete D. José Antonio Ortenbach Cerezo, residente en Valencia. Mientras que el de Barón de Castillo de Chirel, tras haber destacado en la historia madrileña su primer titular D. Carlos Frígola y haber dado nombre a un premio literario de la Real Academia Española de la Lengua, ha quedado unido a la saga familiar de los Condes de Muguiro; propietarios de las bodegas alavesas de Marqués de Riscal y que embotellan un vino de gourmet (a unos 60 euros la botella) con la marca de “Castillo de Chirel”.

Contabilizamos, pues, sobre el término las baronías de: histórica de Cortes de Pallás, Ruaya (de 1865), Bugete (de 1875) y Castillo de Chirel (de 1884). A la que debemos sumar la quinta: baronía de Otonel (montuosa zona de moriscos, en el extremo oriental del término); que, aquí sí, el rey Jaime I dona a señor repoblador -Corvera- desde un inicio y queda vinculada, fundamentalmente, a la familia de los Milán del marquesado de Albaida.

63-Foto Miguel Aparici - FRESCOS DEL TEMPLO HECHO POR LA BARONESA